1 Qué es y cómo funciona
El nombre viene de tessera: la tesela del mosaico y la ficha de identidad. La rejilla de burbujas es el mosaico; el QR de cada hoja es la ficha que dice de quién es.
El ciclo completo son cinco pasos, y solo dos ocupan tiempo tuyo:
- Escribes el examen — a mano, cargándolo del banco o importando un CSV.
- Imprimes tres documentos: el cuadernillo de preguntas, la hoja de respuestas con el QR de cada alumno y tu solucionario.
- Pasas el examen y escaneas todo el montón en un solo PDF, en cualquier orden.
- Subes el PDF y pulsas Corregir. El QR reparte cada hoja a su alumno y sale la nota.
- Revisas lo dudoso y publicas en Classroom o por correo.
La lectura de las hojas sucede dentro de tu navegador, no en un servidor. Las imágenes de los exámenes de tus alumnos no salen de tu ordenador. Al servidor solo llega, si tú lo pides, el PDF corregido y la nota para enviárselos. Por eso cumple con la protección de datos de menores.
Tessera vive en una sola página con cuatro pestañas: Generar hojas, Corregir montón, Estadísticas y Exámenes, que es el banco de pruebas ya hechas y el archivador de las tuyas. La barra de pasos te dice siempre por dónde vas.
2 Entrar por primera vez
Es una web: no hay que instalar nada. Ábrela con la cuenta del centro, la misma de Classroom. La app se ejecuta con tu identidad, así que verás tus cursos y tus exámenes, y nadie verá los tuyos.
La primera vez Google te pedirá permiso para dos cosas: enviar correo en tu nombre (para mandar a cada alumno su examen corregido) y leer tus cursos de Classroom (para importar la lista de clase y publicar las notas). Se acepta una vez y no vuelve a preguntar.
Tus datos son tuyos
- Tu archivador de exámenes se guarda en tu cuenta y te sigue de un ordenador a otro.
- Los códigos de examen son tuyos: un compañero puede usar
T1sin chocar contigo. - Los correos salen de tu buzón, con tu cuota. No hay una cuenta común que se sature.
3 Escribir el examen
Es lo primero de la página, porque es lo primero que se hace. El editor arranca con una sola pregunta y va sacando la siguiente según escribes; si prefieres verlas todas de golpe, pulsa «Mostrar las que faltan».
Cuatro formas de meter las preguntas
- Escribirlas: enunciado, opciones, y el círculo verde marca la correcta.
- Cargarlas del banco: pulsas el buscador y salen todas agrupadas por curso, sin escribir nada.
- Importar un CSV con el formato
num;enunciado;A;B;C;D;correcta. - Buscar una pregunta hecha: una sola, de cualquier examen tuyo o del banco, para añadirla al que estás montando.
1.1—: dice de un vistazo el tipo, el criterio y los puntos sin ocupar una línea de formulario en cada pregunta, y se abre con un clic cuando hay que cambiarlos. Al pasar por encima de la tarjeta salen los controles para subir, bajar, duplicar, añadir y borrar, y el botón mete una imagen en el enunciado o en cualquier opción —también vale arrastrarla o pegarla con Ctrl+V—.$x^2$,
$\frac{a+b}{2}$— dentro del enunciado o de una opción, y debajo se ve
tal como se van a imprimir. Si una está mal escrita, se marca ahí mismo. Vale para
cualquier materia, y lo que se guarda es el LaTeX: por eso las fórmulas —al contrario que
las fotos— viajan en el CSV, en el archivador y de un ordenador a otro.3 pt— se abre el formulario con el tipo, los puntos y
el criterio. El cuadernillo del alumno escribe bajo cada pregunta lo que vale, y al corregir
la nota se reparte en proporción sobre la nota máxima de siempre.El editor autoguarda mientras escribes. Y con «↻ Reutilizar» en el histórico recuperas el contenido de un examen que ya hiciste, sin volver a teclearlo.
Como las versiones B y C barajan el orden, cada pregunta tiene que sostenerse sola: nada de «en la oración anterior…» ni de «¿es correcta la B?». Repite el ejemplo dentro del enunciado.
4 El banco y tu archivador
La cuarta pestaña, «Exámenes», es tu archivador y el del centro a la vez. Junto a su nombre, un número dice cuántos exámenes guardas ya. Arriba, un conmutador reparte todo lo que hay entre tres orígenes, y conviene distinguirlos, porque no se parecen ni en lo que traen ni en lo que dejan ver.
- «Los míos» — tu memoria de exámenes, la que llevas escribiendo tú. Se guarda en tu cuenta, te sigue de un ordenador a otro y no se mezcla con la de ningún compañero.
- «Del banco» — los exámenes que ya trae la aplicación, ordenados por nivel. Antes de usarlos, «Ver las preguntas» los despliega enteros, con la respuesta correcta marcada, para leerlos de cabo a rabo sin tener que cargarlos primero.
- «Del centro» — lo que comparte el claustro. Aquí solo viajan las preguntas con su respuesta correcta, el título, el nivel y el nombre de quien lo hizo: no llegan contigo ni su alumnado, ni sus notas, ni sus claves, ni el código de su examen. Y no es que la aplicación confíe en que nadie los mande: el servidor los borra, y el diálogo te lo enseña en dos columnas antes de que pulses.
En cualquiera de los tres orígenes, «Usar este examen» lleva al editor de «Generar hojas», donde se puede cambiar lo que sea antes de imprimir. Para un examen que ya está en tu archivador hay, además, dos salidas distintas y no intercambiables: «↻ Reimprimir» mantiene el mismo código y las mismas claves —sirve para sacar más copias o pasarlo a otro grupo—, mientras que «⧉ Plantilla» saca una copia con código nuevo y sin grupo asignado, para retocar las preguntas sin tocar el original ni las claves de lo que ya se repartió.
Acompaña a los exámenes del banco que ha escrito un guion y todavía no ha revisado ningún profesor. Mientras dure, se pueden editar, imprimir y probar con normalidad, pero su código no queda reservado: hasta que no se pulsa «✓ Dar el visto bueno y fijar el código», el examen no entra en el control de duplicados. Conviene leerlo entero antes de fotocopiarlo treinta veces.
Marcando varias tarjetas de «Los míos» a la vez aparece una barra con acciones en lote: poner la materia y el curso de golpe a los que llegaron mal etiquetados, dar el visto bueno a varios borradores de una sola vez, exportar los seleccionados con sus preguntas, marcar solo lo que el filtro deja ver o borrarlos de la memoria sin tocar los PDF ya descargados.
5 El texto de la prueba
Cuando las preguntas van sobre una lectura —un texto de comprensión, un fragmento, un documento de apoyo—, ese texto no es un anexo aparte: es parte del examen. Se escribe o se pega en la tarjeta «El texto de la prueba», debajo de las preguntas, y Tessera lo imprime al principio del cuadernillo, antes de la primera pregunta. Un solo documento, un solo encargo a fotocopias y ningún anexo que preparar por separado.
Es el mismo texto para los tres modelos. Lo que barajan las versiones A, B y C son las preguntas y sus opciones; un texto distinto en cada modelo dejaría de ser la misma prueba. Los párrafos se numeran solos en el margen, así que una pregunta puede decir «el segundo párrafo del texto» sin que nadie tenga que contarlos a mano; si la prueba trae dos textos, la numeración vuelve a empezar en cada uno.
«Ver cómo queda» descarga solo el texto, maquetado exactamente como va a salir impreso. Revisarlo en el cuadro de edición no basta: lo que importa es dónde caen los saltos de página y cuántas hojas ocupa por alumno, porque con seis grupos esa cifra es la diferencia entre trescientos folios y el doble. El texto no entra en la hoja de respuestas, que se lee por óptica y se imprime siempre al cien por cien.
Para escribirlo basta con dejar una línea en blanco entre párrafo y párrafo. Si hace falta algo más, hay cinco marcas, todas opcionales, al principio de la línea:
| Marca | Para qué |
|---|---|
## | el título de un texto |
### | un apartado o un recuadro dentro del texto |
- | un elemento de una lista |
> | un verso, que no se refluye como prosa: una línea es un verso |
-- | una nota o la procedencia, en cursiva pequeña |
Algunas se leen en voz alta, no en el papel. Al cargar una de ellas aparece un aviso azul —distinto del ámbar del borrador— que dice qué hay que leer antes del examen, y el mismo aviso se repite en la primera página del solucionario. Ese aviso y el texto que lo acompaña desaparecen en cuanto se carga otro examen: un texto pegado de la prueba anterior no es un aviso que se pueda ignorar, es una lectura que se imprimiría delante de las preguntas de otra prueba.
6 La cabecera y la hoja
Debajo del examen configuras la hoja: cuántas preguntas, cuántas opciones, el título, el código del examen y la versión. Y la cabecera: el centro, el logotipo, el grupo y la fecha. El logotipo y el centro se recuerdan para la próxima vez.
7 Los tres documentos
Tessera genera tres PDF distintos, y hay que imprimir los tres:
El cuadernillo de preguntas ya no se imprime uno por alumno: por omisión sale uno por cada modelo —A, B, C, según cuántas versiones hayas puesto—. La razón es sencilla: el cuadernillo no identifica a nadie. Quien identifica al alumno es el QR de su hoja de respuestas. Con este reparto, una clase de veintiocho alumnos y tres versiones ya no exige veintiocho documentos distintos, sino tres: se fotocopian de esos tres originales, a doble cara, y el mismo juego sirve para el grupo siguiente y, si se guarda, para el curso que viene. La letra de la versión se imprime grande en la portada, porque sigue haciendo falta emparejar el cuadernillo que lleva cada alumno con su hoja de respuestas.
Las dos columnas de la hoja
Cada pregunta tiene un bloque RESPUESTA y un bloque CORRECCIÓN. Si el alumno se equivoca, no borra: marca la buena en CORRECCIÓN y esa es la que cuenta. Se acabaron los tachones imposibles de interpretar.
8 Versiones anticopia
Con el selector de versiones, Tessera genera hasta tres modelos A/B/C: el mismo contenido, pero barajando el orden de las preguntas y el de las opciones. Reparte una versión por alumno, la imprime en su cuadernillo y fija sola la clave de cada versión en el corrector.
La hoja de respuestas es idéntica en las tres; lo que cambia es el cuadernillo. El QR sabe qué versión llevaba cada alumno, así que al corregir no tienes que separar montones.
9 El mismo examen, para varias clases
Si la clase que trajiste de Canon venía acompañada de otras, bajo el cuadro de alumnos aparece el panel «Este examen, para varias clases». Se marcan las que lo van a hacer, y el panel entrega los tres documentos con las cuentas de todos los grupos ya hechas, sin repetir el recorrido clase por clase.
Solo se ofrecen las clases de la misma materia y el mismo curso que la que tienes cargada; las demás se nombran, con el motivo. No es un capricho: un examen etiquetado con los criterios de un curso, impreso para el grupo de otro, no daría ningún error visible al imprimirlo, pero sus notas entrarían después en Canon contra criterios que no son los suyos, y eso, una vez corregido, no tiene arreglo.
El cuadernillo y el solucionario son los mismos para todas las clases marcadas, y por eso se imprimen una sola vez: el cuadernillo no identifica a nadie —eso lo hace el QR de la hoja— y las versiones se barajan con el código del examen, no con la clase. Lo único que cambia de un grupo a otro son las hojas de respuestas, que salen en un solo PDF con todos los montones, cada uno detrás de una portada que dice de qué grupo es: se imprime una vez y se separa por las portadas, a una cara y sin sacar copias, porque cada hoja lleva el QR de su alumno.
Fíate del número que da el panel, no de dividir a ojo. El reparto de versiones va por posición dentro de cada clase, así que cada grupo vuelve a empezar por la letra A: con clases de tamaños distintos, las versiones no salen a partes iguales entre sí aunque lo parezca.
10 Mandarlo a fotocopiar
Dentro del mismo panel, plegado, está « Mandarlo a la fotocopiadora». En el centro las
fotocopias se piden por correo a fotocopias@ieshermanosargensola.com: un bot lee ese
buzón, coge los PDF adjuntos y obedece lo que diga el asunto. Tessera escribe ese asunto
por ti y manda los correos desde tu propia cuenta, así que el encargo llega a la fotocopiadora a
tu nombre.
Sale más de un correo, y hay una razón: un correo es un acabado, y no se puede pedir en el mismo envío algo a doble cara junto con algo a una cara. Por eso va uno por cada modelo —A, B, C— con el cuadernillo de ese modelo a doble cara y los juegos que pida el panel, y otro aparte con todas las hojas de respuestas, una por alumno, en una sola copia, a una cara y sin grapa: cada página lleva el QR de un alumno distinto, así que pedir copias de ese documento repartiría los códigos de otros. El solucionario no se manda nunca: es el papel que queda para ti.
Con varias clases marcadas aparece un desplegable que decide, más que ningún otro control de la aplicación, cuánto papel se gasta. Lo normal, y lo que viene puesto, es que el taco suba de clase en clase: el cuadernillo no identifica a nadie —al alumno lo identifica el QR de su hoja—, así que se recoge al acabar una clase y se reparte en la siguiente. Hacen falta los juegos de la clase que más alumnos tenga, no la suma de todas: con seis grupos de veintiocho hacen falta veintiocho juegos, no ciento sesenta y ocho. La otra opción, «hacen falta todos a la vez», es para cuando los grupos examinan a la misma hora y no da tiempo a mover el taco de un aula a otra. Las hojas de respuestas, en cambio, nunca se reutilizan: sale una por alumno de cada clase marcada.
Antes de mandar nada, Tessera pregunta con el desglose completo delante: cuántos correos van a salir, qué lleva cada uno, cuántos cuadernillos en total y con cuál de las dos suposiciones ha contado. Es la acción más cara de toda la aplicación, y lo que sale de ahí no se puede recoger.
La cuota de Gmail, la red del centro. Tessera dice cuántos han salido y archiva el examen igual: ese taco ya está encargado y volverá del aula escrito, así que las claves tienen que estar guardadas. No lo vuelvas a mandar entero, porque saldría el doble de papel: descarga los PDF y manda a mano solo lo que falte.
11 Pasar y escanear
Escanea el montón entero en la fotocopiadora, en un solo PDF y en cualquier orden. También puedes fotografiar las hojas con el móvil: repite la foto una vez por hoja y se van acumulando en el mismo lote.
1. Imprime al 100 %, sin reducir ni reescalar, y que se vean las cuatro esquinas negras.
2. No mezcles formatos en un mismo montón. Los exámenes de 25 y de 50 preguntas se corrigen por separado: el número de preguntas lo fija la clave, no se adivina.
3. Si fotografías, hazlo cenital, con buena luz y las cuatro marcas visibles. Una foto a pulso siempre sale menos nítida que un escáner.
12 Corregir el montón
Comprueba que las claves por versión están puestas —se rellenan solas si al generar pulsaste «✓ Clave»— y pulsa Corregir todo el montón. En lotes grandes verás el progreso.
13 Revisar lo dudoso
Las marcas ambiguas y las dobles marcas no se inventan: pasan a una bandeja donde ves el recorte real del escaneo de esa fila y decides tú. La nota se recalcula al instante y el ítem sale de la cola.
Porque una máquina no debe adivinar una nota. Lo que está claro lo resuelve sola; lo que no, te lo enseña y lo decides tú. En el examen de la captura fueron 15 preguntas de 1.400.
14 Cómo sale la nota
Todas las preguntas valen igual y la nota es siempre automática:
| Ajuste | Qué hace | Por defecto |
|---|---|---|
| Penalización por fallo | Puntos de acierto que resta cada error. | 1 / (opciones − 1) |
| Nota máxima | La escala sobre la que se puntúa. | 10 |
| Aprobado | La mitad de la escala. | 5 |
- Si cambias la penalización o la escala después de corregir, la nota se recalcula sola: nunca publicas un valor viejo.
- Las hojas que no se pudieron leer se avisan aparte y no cuentan como cero: ni ensucian la media, ni las estadísticas, ni se envían por error.
- Una pregunta anulada no cuenta ni como acierto ni como fallo: sale del denominador.
15 Las redes de seguridad
Dos avisos existen para evitar las dos formas de publicar una nota falsa sin enterarte.
La clave no es de este examen
Es el error más caro y el más silencioso: corregir el montón de hoy con la clave del examen anterior. Si los dos tienen el mismo número de preguntas y la misma letra de versión —lo normal—, las notas salen mal pero con una pinta perfectamente creíble.
Cerrar con el trabajo sin guardar
Si intentas cerrar la página con un lote corregido que no has exportado ni publicado, el navegador te pregunta antes.
16 Publicar las notas
Con las casillas de la tabla eliges a quién enviar. Sin marcar nada, va a todos.
{nombre} y {nota}. Avisa de la cuota diaria de Gmail.Solo aparecen al abrir Tessera con tu cuenta del centro, porque necesitan tu Gmail y tu Classroom. Si la abres suelta, se descarga un CSV con correo y nota para hacer combinación de correspondencia.
17 Qué tal ha ido el examen
La tercera pestaña te dice del examen lo que una plantilla de corrección nunca te dijo.
El explorador de clases y alumnos
18 Anular, repescar, comparar
Anular una pregunta
Si el análisis te delata una pregunta mal planteada —típicamente con D negativa—, márcala como anulada con su casilla: sale del cálculo y se recalcula todo el lote de golpe, propagándose al sello, la tabla, el PDF, el CSV y la publicación. Es la forma limpia de arreglar una pregunta defectuosa sin recorregir a mano.
Repesca automática
Eliges cuántas preguntas quieres y Tessera coge las peor resueltas del grupo y las carga en el editor como un examen nuevo. Cambias el código, lo imprimes y ya tienes la recuperación hecha con lo que de verdad falló.
Indicios de copia
Compara cada par de hojas de la misma versión: porcentaje de respuestas iguales y, sobre todo, de errores idénticos — acertar igual puede ser casualidad; fallar exactamente igual es una señal más fuerte.
No es una prueba de copia y no debe usarse como tal: es una lista de pares que merece la pena mirar a mano. Los nombres se calculan en tu navegador y no se envían a ningún sitio.
19 El puente con Canon
Tessera corrige; Canon es el cuaderno donde vive la nota. El puente entre los dos hace que las notas lleguen al cuaderno repartidas por criterios de evaluación, sin teclear y sin que se te cruce ningún alumno. Es opcional: si no lo usas, Tessera funciona igual, pero tendrás una sola nota de examen en vez del desglose.
1 · Trae tu clase
En Canon, Todo → Mis clases → Llevar a Tessera descarga un archivo con tus grupos. En Tessera, el botón «⬇ Cargar mi clase (de Canon)», junto al cuadro de alumnos, lo lee. Si el archivo trae varios grupos, eliges cuál usas en este examen.
Ese archivo lleva, además del nombre y el correo, el identificador interno que Canon usa para cada alumno. Es lo que viaja en el QR de la hoja y lo que hace que la nota vuelva a su sitio: no se empareja por el nombre ni por el correo. Funciona con alumnado sin correo del centro y no confunde a dos hermanas del mismo apellido.
2 · Elige los criterios
Al cargar la clase, Tessera trae también tu materia y tu nivel, y con ellos los criterios oficiales que Canon tiene configurados. Son los mismos: el banco es único, así que no hay forma de que un código signifique una cosa aquí y otra allí.
En cada pregunta, la ficha de la tarjeta abre el desplegable con el código y su enunciado. Nunca se teclea un código. Al elegir uno, Tessera te ofrece repartirlo a las preguntas siguientes que estén sin criterio —los exámenes van por bloques— y siempre puedes deshacer ese reparto. Una vez puesto, el código se lee en la propia ficha, sin abrir nada.
1.1—.3 · El código del examen
Cada examen recibe un código propio con la forma
TSR-AAMMDD-SIGLAS-XXXXXXXXXXXXCC: la fecha, las siglas de la materia, doce
caracteres aleatorios y dos de control. Ese código es la llave de la importación, y
también la semilla del barajado anticopia, así que se congela al archivar el examen.
Los dos últimos caracteres son un dígito de control: cualquier carácter mal copiado y cualquier par de caracteres intercambiados se detectan siempre. Canon rechaza un código que no cuadre en vez de escribir notas donde no debe.
4 · Exporta y aterriza
En Estadísticas → Notas por criterio LOMLOE, el botón «Exportar notas por criterio» descarga el archivo que entiende Canon: la nota global de cada alumno y, debajo, lo que sacó en sus preguntas de cada criterio.
En Canon, Todo → Traer las notas de un test. Antes de escribir nada comprueba tres cosas: que el código es válido, que el examen es de esa clase y que es de esa materia. Si alguna falla, se niega y explica por qué. Reimportar el mismo examen actualiza en lugar de duplicar.
La cuenta que cambia la evaluación Un alumno con un 6,4 de nota global que acertó 5 de 6 en las preguntas del criterio 2.1 y 2 de 6 en las del 3.2 no recibe un 6,4 en ambos: recibe 8,3 y 3,3. Cada criterio cuenta con lo suyo, que es justo lo que hacer a mano con treinta alumnos resulta inviable.
20 Preguntas frecuentes
¿Sirve para mi materia, que no es Lengua?
Sí. Tessera no sabe de qué asignatura es el examen y le da igual: escribes tu materia en la cabecera y metes tus preguntas. El banco que viene de fábrica solo trae Lengua y Literatura porque es lo que había, pero admite cualquier asignatura — y mientras tanto importas tu CSV o tecleas el examen sin tocar el banco.
¿Y las preguntas de desarrollo?
No las hay, y es a propósito. Tessera solo admite tipos que se corrigen solos: opción múltiple y Verdadero/Falso. La nota es siempre automática; en cuanto una pregunta hay que puntuarla a mano, se pierde todo lo que la herramienta viene a dar.
¿Multirespuesta, varias correctas?
No: cada pregunta tiene una sola respuesta correcta.
Un alumno rellenó a lápiz muy flojo.
Aparecerá en la bandeja de validación con su recorte y lo decides tú. Si el escaneo entero ha salido flojo, sube la sensibilidad o pulsa «Calibrar con el lote», que te sugiere el valor mirando el histograma de rellenos.
Dos hojas salieron movidas y no se leyeron.
Se avisan aparte y no cuentan como cero. Vuelve a escanearlas y súbelas.
Cambié la penalización después de corregir.
La nota se recalcula sola. Lo que envíes o publiques usará el valor nuevo.
Quiero reutilizar un examen del trimestre pasado.
Búscalo en el histórico y pulsa «↻ Reutilizar». Ojo: si llevaba imágenes, esas no se recuperan —solo el texto—, y te avisa.
El motor de lectura no carga.
Algunos centros bloquean el servidor de la librería de visión. Tessera lo detecta, te lo dice y ofrece «Reintentar».
¿Tengo que imprimir un cuadernillo por alumno?
No. Por omisión se imprime uno por modelo —A, B, C—, no uno por alumno: el cuadernillo no identifica a nadie, eso lo hace el QR de la hoja de respuestas. Se fotocopia de esos pocos originales y el mismo juego se reutiliza con los demás grupos.
¿Puedo usar un examen de un compañero?
Sí, si lo ha compartido en «Exámenes → Del centro». Llegan las preguntas con su respuesta correcta, el título, el nivel y el nombre de quien lo hizo; no llegan su alumnado, sus notas ni sus claves. Al usarlo se te asigna un código nuevo, así que puedes cambiarlo sin tocar el suyo.
Mi prueba lleva un texto largo, ¿lo fotocopio aparte?
No hace falta. El texto va dentro del examen, en la tarjeta «El texto de la prueba», y se imprime al principio del cuadernillo, antes de la primera pregunta: un solo documento y un solo encargo. El contador de la tarjeta dice cuántas páginas va a ocupar por alumno, y «Ver cómo queda» te lo descarga maquetado para leerlo antes de mandarlo a fotocopiar.
¿Dónde acaban las fotos de los exámenes?
En ningún sitio. Se procesan en tu navegador y se descartan. Al servidor solo llega el PDF corregido y la nota, y solo si pulsas enviar.