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Hoja 04 · Análisis sintáctico

Pruebas de la oración simple

Un método en seis pasos para no perderse

Analizar una oración no es repartir etiquetas a ojo. Es aplicar pruebas que la NGLE define con bastante precisión. Esta página resume las seis pruebas básicas en el orden en que conviene aplicarlas: del verbo al complemento de régimen, pasando por las trampas más frecuentes (preposición a que no es de SPrep, leísmo, agente vs causa, argumental vs circunstancial).

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Localizar el verbo y el sujeto

La prueba de la concordancia

Antes de etiquetar nada, hay que encontrar el verbo. Sin él no hay oración. Es la palabra (o perífrasis verbal) con flexión de tiempo, modo, número y persona, el núcleo del predicado. Una oración puede tener varios verbos, pero el análisis empieza por el verbo principal de la cláusula que estamos estudiando.

La prueba: cambio de número del sujeto

Para identificar el sujeto y, de paso, verificar el verbo, cambiamos el número del candidato a sujeto y comprobamos que el verbo cambia con él. El sujeto y el verbo concuerdan obligatoriamente en número (singular/plural) y persona (1.ª, 2.ª, 3.ª).

El niño come manzanas. Los niños comen manzanas.

Si al pluralizar el niño el verbo pasa de come a comen, hemos confirmado dos cosas: come/comen es el verbo y el niño/los niños es el sujeto. La prueba funciona también para sujetos tácitos: si la oración es Come manzanas, podemos suplir él/ella y al pasar a ellos comen obtenemos el mismo resultado.

La NGLE (§33.2) recuerda que el sujeto no es necesariamente el primer sintagma de la oración, ni siempre lleva determinante, ni siempre es animado. La concordancia es el único criterio fiable.

Bonus: la misma prueba detecta el Complemento Predicativo

El Complemento Predicativo (CPvo) es un sintagma que concuerda simultáneamente con el verbo y con un sustantivo (sujeto o CD). Es decir: si cambiamos el número del sujeto, el predicativo también cambia.

El niño llegó cansado. Los niños llegaron cansados.

Cansado concuerda con el niño: pluraliza con él. Eso descarta que sea un Complemento Circunstancial de modo (los CC no flexionan: llegó rápido, llegaron rápido, sin acuerdo).

Aviso: el CPvo puede orientarse al sujeto («llegó cansado») o al CD («vi a Juan borracho»). En el segundo caso, la concordancia es con Juan: pluralizando vi a los chicos borrachos.
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CD o Atributo, según el tipo de verbo

La gran bifurcación del análisis

Una vez tenemos el verbo, lo siguiente depende de qué tipo de verbo sea. No es lo mismo analizar Juan es alto que Juan compra un libro. La primera lleva Atributo; la segunda, Complemento Directo.

Si el verbo es copulativo: Atributo

Los verbos copulativos son ser, estar y parecer. Su función es vacía de contenido léxico: existen para unir el sujeto con su atribución. El Atributo (Atr) puede ser un SAdj, SN, SPrep o adverbio, y se sustituye por el pronombre neutro lo (sin género ni número).

Juan es alto. Juan lo es.
María está en casa. María lo está.
Atención al lo neutro: no varía. María es altaMaría lo es (no «la es»). Los chicos son altosLos chicos lo son (no «los son»). Esa invariabilidad es la prueba.

Si el verbo es predicativo: Complemento Directo

En el resto de verbos (los predicativos, con contenido léxico propio), el sintagma que completa el significado del verbo es el Complemento Directo (CD).

Prueba 1: pronominalización por lo, la, los, las

El CD se sustituye por los pronombres átonos de acusativo, concordantes en género y número (a diferencia del Atributo, que se sustituye por el neutro lo).

Juan compra un libro. Juan lo compra.
María trajo las flores. María las trajo.

Prueba 2: paso a voz pasiva

Si el verbo admite voz pasiva, el CD de la activa pasa a ser sujeto paciente de la pasiva. Es una prueba potente pero limitada: hay verbos transitivos que rechazan la pasivización (tener, por ejemplo, no se pasiviza salvo en casos muy concretos).

Juan compra un libro. Un libro es comprado por Juan.
La NGLE (§34.1) define el CD como un argumento del verbo que se identifica por (a) su pronominalización por átonos de acusativo y (b) su disponibilidad para la pasivización. Cuando una de las dos pruebas no aplica, conviene apoyarse en la otra.

El complemento de medida: argumental, pero no es CD

Hay sintagmas de cantidad que ocupan la posición de CD y son argumentales (el verbo los exige) pero no son CD propiamente. Los llamamos Complementos de Medida (CMed) y aparecen con verbos como pesar, medir, costar, durar, valer.

El paquete pesa tres kilos.
La película duró dos horas.

Dos rasgos diferenciadores:

A pesar de no superar ninguna prueba de CD, son argumentales: el verbo pesar exige una expresión de medida para completar su significado. La NGLE los etiqueta como complementos cuantitativos o de medida.

La trampa de la preposición a

Muchos manuales escolares afirman que «si lleva preposición, no es CD». Esto es falso. La preposición a de los CD personales y específicos (Vi a Juan, Llamó al perro, Reconocí a tu hermano) es un índice funcional, no un núcleo preposicional: marca el objeto directo cuando es animado o muy específico, pero el sintagma sigue siendo un SN, no un SPrep.
Juan vio a María. Juan la vio.

La prueba lo deja claro: la vio (pronombre de acusativo) confirma que a María es CD. Si el sintagma fuera un SPrep auténtico, no admitiría sustitución por átono de acusativo.

La NGLE (§34.3) explica que la a ante CD humano/específico es un marcador del caso acusativo en español, comparable a la marca de objeto directo en otras lenguas. Los CD son SN, no SPrep. La preposición no es nuclear, es flexiva.
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Complemento Indirecto

Preposición a, sustituible por le / les

El Complemento Indirecto (CI) es el segundo argumento nominal típico del verbo, después del CD. Designa al destinatario, beneficiario o receptor de la acción.

La prueba: sustitución por le / les

El CI se sustituye por los pronombres átonos de dativo: le (singular) y les (plural).

Juan dio un libro a María. Juan le dio un libro.
María escribió una carta a sus padres. María les escribió una carta.

La preposición del CI es siempre a. El CI puede aparecer duplicado en español: «Le dio el libro a María» — el pronombre le anticipa el SPrep a María. Esto no es redundancia: es la norma en español oral y muy frecuente en escrito.

El CI nunca lleva para. Una vieja inercia escolar afirmaba que el CI podía introducirse con a o con para. La NGLE (§35) lo descarta: los sintagmas con para, incluso cuando indican beneficiario, son CC, no CI. La prueba es la pronominalización por le/les.
Juan compró un regalo a María. Le compró un regalo. (CI auténtico)
Juan compró un regalo para María. No admite «*Le compró un regalo» como sustitución directa de «para María». CC de beneficiario, no CI.

La gran trampa: distinguir CD personal de CI

Ambos pueden ir precedidos por a. Esta es la confusión más frecuente del análisis sintáctico de la oración simple. La prueba definitiva es la pronominalización.

Juan vio a María. La vio. (pronombre la = acusativo = CD)
Juan habló a María. Le habló. (pronombre le = dativo = CI)

En el primer caso, a María es CD: se sustituye por la. En el segundo, es CI: se sustituye por le. La prueba está en el pronombre átono, no en la preposición.

El leísmo de persona oscurece la prueba en muchos hablantes. Quien dice le vi en lugar de lo vi (refiriéndose a Juan como CD) está aplicando el leísmo de persona masculino singular, aceptado por la RAE para CD de persona masculina, pero no en otros casos. Es leísmo, no señal de CI.
La NGLE (§16.5) acepta el leísmo de persona masculino singular (le vi a Juan) como variante culta, pero no el leísmo plural (les vi a los chicos sigue siendo incorrecto) ni el leísmo de cosa (el libro le compré es inadmisible). Para no confundirse: ante la duda, pluraliza. Si el plural correcto es los → CD; si es les → CI.

Doble prueba: pluralizar el referente

Dijo: «Le vi ayer». Pluraliza: «Los vi ayer» CD con leísmo de cortesía.
Dijo: «Le hablé ayer». Pluraliza: «Les hablé ayer» CI auténtico.
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Complemento Agente

La huella del sujeto en la voz pasiva

El Complemento Agente (CAg) aparece únicamente en oraciones pasivas. Designa al ejecutor real de la acción: lo que sería el sujeto si la oración estuviera en voz activa.

La prueba: paso a voz activa

Si una oración es pasiva, el sujeto gramatical es el paciente (lo que recibe la acción) y el agente (quien la realiza) va introducido por preposición por. Para verificarlo, basta con pasar la oración a voz activa: el CAg se convierte en sujeto y el sujeto paciente en CD.

La novela fue escrita por Cervantes. Cervantes escribió la novela.

Preposición: casi siempre por

La preposición habitual del CAg es por. La preposición de aparece en construcciones arcaicas o muy literarias («amado de todos», «temido del enemigo») y es hoy minoritaria. Si detectas un «de + agente», es muy probable que estés ante un texto antiguo o una fórmula fija.

El rey era amado de todos sus súbditos. (arcaizante)

La gran trampa: CAg vs CC de Causa

Tanto el CAg como el CC de causa pueden ir con la preposición por. No los confundas. La diferencia es estructural, no semántica.
El árbol fue talado por los leñadores. → pasiva, CAg auténtico.
El niño lloraba por su madre. → activa, CC de causa.

Dos criterios claros para no equivocarse:

  1. El CAg solo existe en oraciones pasivas (perifrásticas o reflejas). Si la oración está en voz activa, lo que llevas no es CAg.
  2. El CAg se convierte en sujeto al pasar a activa. El CC de causa no: «El niño lloraba por su madre» no admite «Su madre fue llorada por el niño».
La NGLE (§27.4) describe el CAg como un argumento implícito en la voz pasiva: forma parte del esquema argumental del verbo aunque no aparezca explícito. De ahí que muchas pasivas se construyan sin CAg explícito («La novela fue escrita en 1605») y sigan siendo válidas.
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Complementos Circunstanciales

Y la frontera con los Complementos Argumentales

Los Complementos Circunstanciales (CC) expresan circunstancias de la acción: lugar, tiempo, modo, causa, finalidad, instrumento, compañía, materia, cantidad… Son opcionales: se pueden suprimir sin que la oración deje de ser gramatical.

La prueba: supresión y conmutación por adverbio

El CC se sustituye por un adverbio o por una proforma adverbial: así, allí, entonces, por eso, para eso, así, contigo…. Y, sobre todo, puede omitirse sin que la oración deje de funcionar.

Juan come manzanas en el jardín. Juan come manzanas. (la supresión es gramatical)
Juan come manzanas allí. (conmutación por adverbio)

Tipos habituales de CC

La frontera con los Complementos Argumentales

No todos los sintagmas que parecen circunstanciales lo son. Algunos son argumentales: el verbo los exige semánticamente y no se pueden suprimir. El error más frecuente es etiquetar como CC de modo lo que en realidad es un Complemento Argumental de Modo o un atributo predicativo.
Juan se porta bien. → ¿CC de modo? No. C Arg de Modo.
Juan cocina la pasta bien. CC de modo auténtico.

En la primera oración, portarse exige un complemento de modo: *Juan se porta es agramatical. En la segunda, cocinar no exige el modo: Juan cocina la pasta es perfectamente correcto. La supresión es la prueba.

Otros casos de Complemento Argumental que no es CC

La NGLE (§39.1) distingue entre adjuntos (= CC, opcionales, periféricos) y complementos argumentales (exigidos por el verbo, integrados en el núcleo predicativo). Esa frontera no se ve siempre a simple vista — la prueba operativa es la supresión: si el verbo queda cojo, el sintagma es argumental.
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Complemento de Régimen

El argumento preposicional fijo

El Complemento de Régimen (CRég) o Suplemento es un argumento del verbo introducido por una preposición lexicalizada: la preposición forma parte del verbo y no puede sustituirse por otra sin cambiar el significado.

Ejemplos verbos con régimen preposicional

La prueba: sustitución por SPrep con pronombre tónico

El CRég se sustituye por un sintagma preposicional con pronombre tónico (él, ella, ellos, eso…), manteniendo la preposición. No se sustituye por adverbio (como el CC) ni por átono (como el CD o el CI).

Juan se acordó de su madre. Juan se acordó de ella.
Confío en mi equipo. Confío en él.

La gran trampa: CRég vs CLA (Complemento Locativo Argumental)

El Complemento Locativo Argumental (CLA) es un sintagma de lugar exigido por el verbo (no opcional como un CCL). Igual que el CRég, es argumental y prepositivo. La diferencia es que la preposición del CLA no está lexicalizada con el verbo, sino que tiene valor locativo propio.
Juan vive en Madrid. → CLA: vivir exige un lugar; la preposición es libre (en, a, junto a…).
Juan se acordó de Madrid. → CRég: acordarse exige de fija, no admite cambio.

Cómo distinguir uno y otro:

Verbos con doble régimen

Algunos verbos llevan CD y CRég al mismo tiempo. Cada uno con su prueba:

Juan acusó a Pedro de robo. Lo acusó de eso.
María informó a sus padres de la noticia. Los informó de ella.
La NGLE (§36.1) usa el término «complemento de régimen preposicional» y subraya que su rasgo distintivo es la preposición requerida por el verbo. La etiqueta «suplemento» de Alarcos sigue siendo equivalente y de uso frecuente en aula.
Resumen

Las seis pruebas en una tabla

Para tener a mano al analizar

Función Preposición Prueba clave Sustitución Ejemplo
Sujeto Cambio de número (concordancia con V) El niño / los niños come / comen
CPvo Concuerda con suj. o CD (concordancia doble) El niño llegó cansado
Atributo Verbo copulativo lo (neutro, invariable) Juan es alto → Juan lo es
CD — / a (índice fnal.) Pronominalización + pasiva lo, la, los, las Vi a María → la vi
CMed Argumental, no pronominaliza ni se pasiviza (ninguna) El paquete pesa tres kilos
CI a Pronominalización por dativo le, les Le dio un libro a María
CAg por (raro: de) Solo en pasiva; al pasar a activa → sujeto (reordenación) La novela fue escrita por Cervantes
CC Varias Supresión + conmutación adverbial así, allí, entonces… Come en el jardín / allí
C Arg de Modo Verbo lo exige, no se puede suprimir (ninguna) Se porta bien
CRég Fija, lexicalizada Sustitución por SPrep tónico de él, en eso… Se acordó de su madre → de ella
CLA Locativa, flexible Argumental, valor de lugar allí, aquí… Vive en Madrid

El orden recomendado del análisis

  1. Localiza el verbo y el sujeto (concordancia).
  2. Identifica el CPvo si lo hay (concordancia doble).
  3. Si el verbo es copulativo → Atributo (pronombre lo neutro).
  4. Si el verbo es predicativo → busca CD (pronombre acusativo + pasiva). Atención a la preposición a que no quita la condición de SN al CD.
  5. Busca CI (sustitución por le/les). Cuidado con el leísmo.
  6. Si la oración es pasiva, identifica el CAg (preposición por, no confundir con CC de causa).
  7. Identifica los CC (supresibles, conmutables por adverbio). Distingue de los C Argumentales de Modo.
  8. Identifica el CRég (preposición lexicalizada). Distingue de los CLA (lugar argumental con preposición flexible).
Una buena costumbre: al terminar el análisis, comprueba la suma. Cada sintagma de la oración debe haber recibido una función. Si te sobra alguno, vuelve a aplicar la prueba que mejor encaje. Si te falta, revisa el verbo: probablemente arrastra un argumento que has saltado.